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los alrededores del gran lago General Carrera, se encuentran
manifestaciones de arte rupestre correspondientes al llamado
"estilo de arte patagónico”, que es el más
antiguo de América del Sur. Este estilo lo constituyen
principalmente representaciones de manos, guanacos y grecas.
El aislamiento de la patagonia ha permitido la conservación
de estas pinturas con alrededor de 10.000 años de antugüedad.
Estas
pinturas no fueron hechas por los tehuelches, como generalmente
se supone, sino por antecesores de éstos, que a pesar
de compartir algunas de sus características físicas
y culturales, poseían costumbres muy distintas. La
Cueva de las Manos está al sur de Chile Chico, aproximadamente
a veinticinco kilómetros por el camino que lleva a
la Reserva Nacional Lago Jenimeni. Desde el cruce del camino
con el Río Pedregoso, se debe subir unos quinientos
metros (senda algo desorientadora para quien no conoce perfectamente
el lugar). Una vez arriba, aproximadamente a 1500 metros sobre
el nivel del mar, puede realizarse una impresionante observación
panorámica de un cordón montañoso, la
quebrada del Río Pedregoso, el Río Jenimeni
y al fondo el gran Lago General Carrera.
En
la cueva, situada en la ladera norte del cerro, pueden encontrarse
representaciones de manos en positivo, realizadas por estampado
directo, y en negativo, hechas mediante la técnica
de estarcido, estampado que se efectúa soplando la
pintura y haciéndola pasar a través de una matriz.
En este caso, se sopló pintura de diversos colores
alrededor del contorno de la mano, apoyada contra la superficie
rocosa.
Las
imágenes se encuentran abigarradas y generan un palimpsesto,
una superposición de representaciones de distintas
épocas. Así, es posible distinguir que entre
los colores usados, el verde y el azul son de un tiempo más
tardío que el rojo, el negro, el blanco y el amarillo.
A diferencia de otros puntos de la zona, aquí no se
observan grecas, pero es posible distinguir representaciones
de animales, entre los que se reconocen ciertas aves y guanacos
con un cuello larguísimo, característica común
en la iconografía de la zona.
El
sitio fue descubierto a principios de este siglo por el geólogo
alemán Max Yunge y ha sido descrito por Hans Niemeyer
(1980). Lamentablemente, consecuencia de la falta de protección
de este sitio de gran valor, algunas de sus pinturas han sido
vandalizadas.
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